Conventos

Convento de San Marcelo – Roma

SanMarceloRomaLos Siervos de María empezaron a vivir en el edificio anexo a la iglesia parroquial de san Marcelo el 26 de marzo de 1369.

Desde entonces el conjunto, iglesia y convento, en los documentos públicos fue llamado Venerabilis ecclesia et conventos s. Marcelli de Urbe Ordinis Fratrum Servorum Beatae Mariae Virginis. La parroquia de s. Marcelo, suprimida el 10 de marzo de 1909, era una de las matrices más antiguas e importantes de Roma. La iglesia de s. Marcelo, destruida en el incendio que acaeció en la noche entre el 222 y 23 de mayo de 1519, fue inmediatamente reconstruida en las formas del renacimiento siguiendo el diseño de Jacopo Sansovino.

El convento fue reconstruido desde las bases a partir del 1616 y terminado algún decenio más tarde. Este pertenecía a la Provincia romana desde el origen hasta el 1935, año en el cual pasó bajo la directa jurisdicción del Prior general; sin embargo ha sido desde el inicio casi sin interrupción la sede habitual del Procurador de la Orden y, un poco más tarde, del Prior general y de la Curia general.

En el convento –hasta las devastaciones realizadas en el siglo XIX después de las supresiones- era célebre la rica biblioteca y su estudio de teología, inicialmente dedicado a Enrique de Gand, al cual se vincula idealmente e históricamente el actual Colegio Internacional s. Alejo Falconieri.

Del 1873, año de la supresión obrada por el gobierno italiano, los espacios del convento, excepción los destinados propiamente a la rectoría de la iglesia, pertenecen al Demanio del Estado italiano, al cual la Orden tiene que pagar cada año una aceptable renta concordada.

San Marcelo es sede de la Curia general, del Procurador de la Orden, de la Secretaría de la Orden, del Centro de Comunicaciones OSM. del Archivo general OSM sección corriente y depósito, de la Postulación para las Causas de los Santos y Beatos de la Orden y del Ecónomo general y otros organismo generales.

Aquí tiene la dirección de la publicación: Acta Ordinis Servorum Beatae Mariae Virginis y el boletín de información COSMO, editado en cuatro idiomas.

Comunidad con 16 profesos solemnes.

 

Convento de San Alejo Falconieri – Roma

alejofalconieriEl Colegio Internacional San Alejo Falconieri ha sido fundado el 4 de noviembre de 1895 como continuación de Colegio Internacional “Enrique de Gand” que fue suprimido y que había desarrollado su actividad desde 1669 al 1870 en el convento de San Marcelo en Roma. De la fecha de su fundación hasta el 1928, el Colegio San Alejo ha sido huésped en los locales rentados del Colegio Armeno en S. Nicolás Tolentino en Roma, mientras del 1928 tiene ya un sede propia construido para ello en Viale Trenta Aprile 6, en la colina romana del Gianicolo, e inaugurado el 7 de abril de 1929.

El primer rector del neonato Colegio Internacional fue fr. Alejo M. Lépicier. En 1932/33 fue reconstituida también la escuela teológica interna, transformada después en 1950 en Facultad Teológica, y definitivamente aprobada en 1955 con el nombre oficial de “Marianum” y elevada en 1971 entre las Facultades Teológicas Pontificias. Hasta el 1974 el Colegio S. Alejo contaba con una sola comunidad, docentes y estudiantes OSM: de ese año los docentes formaron una comunidad jurídicamente independiente; la comunidad de Estudio del Marianum. En la Sede del Colegio Internacional hospeda, además de las dos comunidades y la Pontificia Facultad Teológica Marianum con la respectiva Biblioteca, el Archivo general OSM sección histórica, el Instituto Histórico OSM, la dirección de las revistas científicas Marianum, y Studi Storici de la Orden de los Siervos de María; y también el C.E.M. (Centro Edizioni Marianum).La Comunidad de Formación San Alejo Falconieri hospeda a los estudiantes de todas partes de la Orden que asisten a los cursos filosófico y teológico en la Facultad Marianum y en otros ateneos romanos.

 

Comunidad de estudio “Marianum” – Roma

estudiomarianumHa sido creada por el Consejo general de la Orden en la sesión del 3 de mayo de 1974, con una precisa indicación del Capítulo general del 1971. Característica principal de la comunidad de estudio es de contar con frailes OSM que a tiempo completo estén al servicio de la Facultad sea en el campo de la enseñanza como en el administrativo.

La comunidad de estudio es una casa perteneciente a la curia general y como tal, sus miembros dependen directamente del Prior general. Reúne a los profesores OSM docentes de la Pontificia Facultad Teológica Marianum. Edita también el periódico Marianum Notizie/News.

 

Comunidad de Monte Senario – Bivigliano

SAGRADO CONVENTO DE MONTE SENARIO

MonreSenarioHistoria
Todo empezó en la ciudad, en Florencia, en el siglo XIII, periodo de gran fermento religioso. Un documento antiguo del 1317: la Legenda de Origine de la Orden (= LO) nos lo cuenta. “Nuestra Señora quiso dar comienzo a su Orden y la de sus Siervos con siete hombres, para demostrar con claridad a todo el mundo cómo ella quería engalanar a su Orden con una abundante efusión de los siete dones del Espíritu Santo.” (LO 15).

Aquellos que dieron inicio al convento de Monte Senario son los mismos que en los siglos el pueblo ha llamado los Siete Santos Fundadores de la Orden de los Siervos de Maria. Según una tradición que viene desde el final del Cuatrocientos, eran: Bonfilio, Amadio, Buonagiunta, Sostén, Hugo y Alejo. Algunos de ellos eran célibes voluntariamente, otros tenían familia, alguno era viudo (cf. LO 16).

Los Siete primeros Padres en Monte Senario
El 12 de junio de 1241 Julián de Bivigliano, de la familia de los Ubaldini que entonces dominaba casi todo el Mugelo, donó ‘como remedio a su alma’ la tercera parte de una cierta selva y bosque que se encontraban en monte “Asinario” -como entonces era llamado- a Ardingo, obispo de Florencia entre el 1231 al 1247.
El nombre del dicho monte
En los siglos XIII-XIV, el monte era llamado de varias maneras. Algunos decían Monte Asinario o Asinaro, o tal vez porque solo era para los asnos, animales de carga. Muchos decían Monte Sonario o Sonaio o Sonoro, tal vez por algún fenómeno de eco: “siendo interiormente lleno de cuevas, se repercute el sonido en ellas” (LO 41). Otros finalmente lo designan con el nombre de Monte Senario, tal vez porque sobresale otras seis cimas: Spicchio, Pian di Messere, Sangianna, Monteronzoli, Poggione, Cantalupo. Permaneció este último nombre: MONTE SENARIO.

Hacia el 1245, se retiraron los Siete primeros Padres, aconsejados y protegidos por el obispo Ardingo (+ 1247), lejos de los centros de lucha política y por eventuales represalias.

Una cima  con una hermosa explanada y un bosque ordenado
Los Siete Primeros Padres descubrieron aquel monte, por medio del obispo Ardingo: Dios, por inspiración suya, mostró este monte a nuestros ya recordados Padres, y los alentó a subir y vivir en él para satisfacer su deseo. Viendo de lejos este monte indicado por dios, que se alzaba entere los montes circundantes, se dirigieron hacia allá arriba para enterarse de su disposición, y descubrieron en su cima una hermosa explanada, aunque reducida; a un lado, una fuente de agua pura y en las inmediaciones, un bosque bien arreglado, como si hubiera sido plantado por el hombre”. (LO 41).

Tal descripción indica una sensibilidad ecológica. En efecto, los Siete, y sus sucesores en la historia, en el monte han alimentado un amor por el bosque, por la naturaleza. Un episodio del siglo XVIII nos deja un eco: <En 1713, a distancia de siglos, el bosque de abetos esta todavía tupido, tanto que fray Francisco M. Poggi (+1720), observa satisfecho que “dicho bosque”, esta “lleno de abetos en abundancia”, plantados “no (…) a la fuerza y sin orden, como se encuentran los demás árboles de los bosques”, sino dispuestos como “cuerpo de una buna milicia ordenada”. Pero esto nos es fruto de la circunstancia, sino de las precisas y severas disposiciones contenidas en las Constituciones de “Ermitas de la Sagrada Ermita, inspirados en un admirable respeto por la naturaleza:
“El p. Rector y el Camarlengo procuren mantener las selvas y los bosques de la Ermita plantando cada año una buena cantidad de abetos; y no esta permitido sin licencia del Capítulo cortar leña dentro del circuito de la Ermita, para no degradar el codiciado lugar, quien corte árboles verdes sin permiso del p. Rector o del Capítulo ayune por cada árbol una vez con pan y agua”. Se enfatiza la anotación “para no degradar el codiciado lugar”, que indica la finalidad antes de la prohibición de cortar los tiernos abetos. De Monte Senario el amor por la naturaleza se transmitirá a las demás ermitas nacidas de Monte Senario. “Subieron, pues al monte elegido y construyeron en la cima una casita apta para sus habitaciones, dejaron la primera casa que tenían en Florencia y se trasladaron allá.” (LO 41).

La colina de las virtudes
Fue muy oportuno que nuestros padres recibieran de Dios como morada el citado monte Senario, ya que el lugar convenía a su progreso espiritual, y el nombre estaba de acuerdo con sus fama. (…) Se detuvieron también la planicie de las costumbres, donde fueron instruidos por la unción del Espíritu Santo que les enseñaba todas las cosas: revestido de mansedumbre, caminaban en la inocencia de su corazón en medio de la casa del Señor. Se establecieron también en la cumbre de las virtudes, donde confortados con los varios alimentos de las virtudes y enriquecidos con los dones celestiales, pudieron decir ‘Aunque se levanten ejércitos contra mí, mi corazón no teme’. Ya era tiempo entonces de subir al monte y dedicarse a la contemplación. Allí serían por fin iluminados y formados por el Espíritu de la sabiduría e inteligencia, impregnados del perfume de la eterna felicidad”(LO 42).

Del monte a la ciudad …
Después de un cierto periodo, aquel lugar fue insuficiente para acoger los nuevos que llegaban y aquellos que los seguirían. Por lo tanto los obligó a adquirir otros lugares aptos para su vida penitente. “Consideraban que nunca debían abandonar el convento del Monte Senario, ni ellos ni los frailes que vendrían después a la Orden, por respeto a Dios que se lo había preparado como especial morada. Pero, constatando que aquel lugar no era ya suficiente para ellos, para los frailes que ya habían aceptado y para aquellos que habrían recibido más adelante, se vieron obligados a conseguir otros conventos donde poder vivir con sus hermanos presentes y futuros y así atender a la salvación las almas.” (LO 49).

Del monte, bajaron de nuevo, en 1250, a la ciudad de Florencia, donde entre otras cosas, se convirtieron ya en pobres en Cristo, no se avergonzaban de extender la mano a sus conciudadanos para pedir limosna. “Es necesario que yo anuncie el Reino de Dios también a otras ciudad” (Lc 4,43) decía Jesús. Así los Siete, de Florencia, empezaron a extenderse en Toscana (Siena, Ciudad de Castelo, Borgo san Sepulcro…), después en toda Italia, fundando nuevos conventos, predicando, más que con las palabras, con el testimonio de su vida, un específico mensaje de fraternidad, servicio, devoción e inspiración a la Virgen.

Los restos de los Siete
Los restos mortales de los Siete Primeros Padres, unidos nuevamente en el Senario en un común sepulcro y encontrados en el 1600 durante algunos trabajos de restauración de la iglesia, han confirmado lo que se decía de los antiguos documentos acerca de su presencia en el monte. Aquí  se encuentran en una urna de bronce dorado. Así, en el monte, la memoria de los Siete fue conservada hasta hoy.

Vicisitudes del Senario
Guerras, terremotos, epidemias arruinaron varias veces el Senario: sin embargo, cada vez el amor de los hijos reconstruyó con empeño este sagrado lugar. Los frailes regresaron muchas veces: rezaron y trabajaron. Así fue en el 1404, así en los siglos siguientes. Durante el siglo XVI guerras y calamidades naturales lo llevaron al decaimiento: pero en el 1593, con la ayuda de los Médici, la vida religiosa floreció con tal vigor que el Senario se convirtió una vez más símbolo de renovación espiritual para toda la Orden. No solo, sino la fama de santidad de aquellos ascetas se difundió totalmente que en varios lugares (como Austria) solicitaron ermitaños para abrir nuevos conventos. Se dice que el Papa, bajo solicitud del Grande Duque de Toscana, mandó al Senario en 1601, como visitador, san Juan Leonardi (+1609) y el santo pudo referir al Pontífice que en Monte Senario no solo no había nada que reformar, sino había en cambio que tomar un gran ejemplo para toda la Iglesia. La humilde iglesia de Monte Senario, muchas veces dañada por la insidia del tiempo y los cataclismos naturales, tuvo varias restauraciones y amplificaciones. El 21 de septiembre de 1621 la iglesia, completamente reconstruida, fue dedicada a la Virgen de la Asunción la cual era también anteriormente dedicada; el 3 de abril de 1717, después de los nuevos trabajos ejecutados por Juan Bautista Foggini, fue consagrada y dedicada a la Virgen de los Dolores y a San Felipe Benicio. Todo el edificio convento-iglesia de Monte Senario logró entonces las casi dimensiones actuales. En el periodo de la ocupación napoleónica el convento viene supreso (1808); fueron saqueados obras de arte y libros preciosos. La supresión de las Ordenes Religiosas por parte del Gobierno italiano en 1866 paralizó nuevamente la vida del convento con la confiscación del inmueble y de los bienes económicos. con o sin valor artístico. Monte Senario empezó a revivir solo en 1870 con el rescate de la propiedad por parte de los frailes de la Orden, aun con enormes sacrificios; este renacimiento recibió después un gran incremento en el 1888 cuando los Siete Primeros Padres fueron canonizados. Desde entonces el convento y el Santuario ha regresado a nueva vida. El 15 de enero de 1918 el Papa Bendicto XV elevó a iglesia de Monte Senario a Basílica menor. La última guerra, aún con daños graves, no ha menguado el fervor de iniciativas.

Un «Centro de espiritualidad» para la Familia servita
Los últimos desarrollo de la historia, como los importantes trabajos de restauración conducidos en los últimos 50 años, el nuevo camino de acceso, abierto en 1964, el necesario regreso al carisma original en la revisión de la Constitución postconciliar (1965-1987) y los varios aniversarios entre los cuales el 750  de fundación de la Orden (1233-1983) y el primer centenario de canonización de los Siete Primeros Padres (1888-1988), han contribuido a acrecentar el interés hacia Monte Senario, “cuna de la Orden”, no solo por parte de los frailes, sino también de los amigos y varios miembros de toda la Familia de los Siervos presentes ya en los cinco continentes.

El 19 de junio de 1989, fray Pietro M. Papini, prior provincial de la Provincia Toscana OSM, solicitó al Capítulo General que Monte Senario pueda obtener una nueva configuración, que facilite su reconocido rol de “centro de espiritualidad servita”, y por lo tanto sea “internacionalizado” y pase bajo la dependencia del Prior general. El Capítulo general de 1989 aceptó tal solicitud afirmando la necesidad que Monte Senario de siempre espacio a un vida comunitaria que busque vivir los valores previstos por las constituciones, continúe a ser una presencia vida en la Iglesia local y a ser un lugar privilegiado para actividades que enriquezcan la vida espiritual de toda la Orden.

Hoy Monte Senario permanece, para los Siervos y Siervas de María, la casa de los orígenes, un centro de vida monástica, tejida de fraternidad, oración, trabajo, recogimiento.

Todos los Siervos y Siervas de María consideran Monte Senario como un lugar sagrado y como la cuna patria espiritual de la Orden: porque guarda la memoria de los orígenes de la Orden y conserva los cuerpos de los siete santos Padres, la reliquia más preciada. Monte Senario recuerda a los Siervos cual debe ser su vida: austera y penitente, laboriosa y orante, acogedora y fraternal, escondida en Dios y solícita de las necesidades de los hermanos. La basílica de Monte Senario y todas las iglesia de la Orden que posteriormente han sido dedicadas a santa María recuerdan a los Siervos muchos elementos de su espiritualidad: en primer lugar, que están dedicados al servicio de la Madre de Cristo y que toda su vida y su actividad apostólica se desarrollan bajo el patrocinio de la Señora… (2 Lec. Of. Lec del 22 de septiembre L. OSM)

 

ERMITA SAN PIETRO A LE STINCHE

Hospitalidad en la Ermita de San Pietro a Le Stinche
Lugar de vida monástica-servita en un espíritu de ecumenismo. I hermanos de la ermita, pertenecen a la comunidad de Monte Senario, acogen a personas o pequeños grupos (4/5 personas) que buscan tiempos de mayor silencio, oración personal y estudio. Dirigirse a fray Lorenzo M. Bonomi, OSM.

 

CASA SANTA MARIA

Hospitalidad en la «Casa Santa Maria»
Las Religiosas Siervas de María (de Ravenna), presentes desde 1993 en Monte Senario, si proponen come fraternidad de oración 7 acogida. Personas, núcleos familiares, pequeños grupos (de 4/5 personas) disponibles para compartir la fisonomía especifica de la Comunidad pueden dirigirse a la Priora.

De Abril a Septiembre, cada sábado por la noche (ore 21.00), la comunidad de las Siervas di Maria di Ravenna ofrece un itempo de adoración guiada.

 

CASA DE ESPIRITUALIDAD «Madre M. Eleonora Giorgi»

Hospitalidad en la Casa de Espiritualidad «Madre M. Eleonora Giorgi»
Las Religiosas Siervas de Maria Dolorosa (de Florencia) proponen experiencias de oración y de fe a quienes buscan al Señor. Acogen grupos ya organizados; abierto para a personas que deseen compartir la vida fraterna; están disponibles en hospedar iniciativas como: cursos de ejercicios espirituales para laicos, religiosas, sacerdotes, jornadas de retiro y estudio para grupos. Dirigirse a la Priora.